Lobo blanco, lobo negro.

Un viejo indio Cherokee dijo a su nieto:
“Me siento como si tuviera dos lobos peleando
en mi corazón: uno de los dos es violento y vengador,
el otro está lleno de amor y compasión.” 
El nieto preguntó: “Abuelo, dime ¿cuál de los dos ganará la pelea?” 
El abuelo contestó: “Aquel que yo alimente”.

Leí esta leyenda en un artículo hace mucho y pensé: Gracias, ¡no estoy loca! 

Pero deberían adaptar la historia porque mi lobo negro es a veces un oso pardo, va hasta las cejas de esteroides y arrincona al lobo blanco en el patio para robarle el bocadillo. Y yo ahí, de mediadora.

Ser buena persona nunca ha sido fácil, entiendo que para ninguno de nosotros. Es más, la pregunta que me viene a la cabeza es: ¿Se puede ser constantemente buena persona en un mundo en el que te cierran los bares a las dos y se te desparejan los calcetines en la lavadora? Es más, ¿es un título que te sacas por internet o hay clases presenciales? Te darán un carné de “Buena persona” cuando acabes, supongo. Y tendrás un número de socio y todo eso.good person

En mi caso (y en el de todos los que no os llaméis Mahatma Gandhi), es más una batalla diaria. Porque el lobo negro aparece cada vez que mi padre me repite algo por enésima vez o alguien se me cuela “accidentalmente” en la cola del súper. Le veo en el banquillo haciendo pesas mientras yo saco al blanco a rastras del rincón. Y le doy el bocadillo. Y le grito que ataque.

De momento no me ha salido tan mal la cosa. Supongo que irán empatados porque sigo teniendo familia y amigos, algo querrá decir eso ¿no? Aparte de que tienen todos una paciencia de santo, claro.

Pero ayer tuve una conversación interesantísima con un amigo. Me recordó la leyenda Cherokee y le dije que estaba indignada. Que yo quería ser Buena persona. Tener número de socio e ir a jugar a pádel los domingos con otros miembros del club y que si ese macarra de barrio que yo tenía por lobo iba a seguir apareciendo, nunca iba a conseguirlo.

lobo

Pero resulta que no se trata de aplacar al negro y engordar al blanco. Que el macarra forma parte de mí y que puedo usarlo todas esas veces en las que me cuesta decir “No” y para sacar un poquito de carácter, que nunca viene mal.

Que ser buena persona no significa sonreír constantemente y repartir piruletas. Que va mucho más allá y que la gracia está en reconocer que te has pasado, que eso no lo deberías haber dicho y que en realidad no tenías razón. Es dejar de hacerte la manicura para acompañar a tu hermana al aeropuerto y no irte enfadado de casa por si las moscas. Darle un abrazo a alguien que te ha insultado por celos cuando lo que querrías es llevarle a un precipicio muy alto y dejarle volar. Sin paracaídas. Atado a una roca.

salto-por-precipicioY no, no eres tonto. Un tonto no lo haría a conciencia, un tonto es víctima de su falta de carácter.

Ambrose Bierce no podría haberlo expresado mejor:

“Habla sin controlar la ira y obtendrás el mejor discurso del que podrás arrepentirte”.

Anuncios
Estándar

4 thoughts on “Lobo blanco, lobo negro.

  1. Carmina dice:

    ¡Por fin!

    Es el eterno dilema de las personas conscientes.

    Que siempre tengas amigos y familia que te inspiren a continuar la lucha y muchos conocidos o desconocidos despistados que te mantengan alerta.

    Mi madre (y Sunsi) siempre dice: atenta la mente. Para el caso, siempre viene bien.

    Besitos

    Le gusta a 1 persona

Piensa, opina, compárte(te).

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s