Lobo blanco, lobo negro.

Un viejo indio Cherokee dijo a su nieto:
“Me siento como si tuviera dos lobos peleando
en mi corazón: uno de los dos es violento y vengador,
el otro está lleno de amor y compasión.” 
El nieto preguntó: “Abuelo, dime ¿cuál de los dos ganará la pelea?” 
El abuelo contestó: “Aquel que yo alimente”.

Leí esta leyenda en un artículo hace mucho y pensé: Gracias, ¡no estoy loca! 

Pero deberían adaptar la historia porque mi lobo negro es a veces un oso pardo, va hasta las cejas de esteroides y arrincona al lobo blanco en el patio para robarle el bocadillo. Y yo ahí, de mediadora.

Ser buena persona nunca ha sido fácil, entiendo que para ninguno de nosotros. Es más, la pregunta que me viene a la cabeza es: ¿Se puede ser constantemente buena persona en un mundo en el que te cierran los bares a las dos y se te desparejan los calcetines en la lavadora? Es más, ¿es un título que te sacas por internet o hay clases presenciales? Te darán un carné de “Buena persona” cuando acabes, supongo. Y tendrás un número de socio y todo eso.good person Sigue leyendo

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El bueno de Bon.

“Come on skinny love
just last a year,
pour a little salt
we were never here.”
Skinny love – Bon Iver

Ese dolor en el pecho. Ese bendito dolor en el pecho. Las pupilas dilatadas y las manos nerviosas. Entré en esa sala y la verdad, no lo esperaba. Su pose a lo James Dean y su flequillo revuelto, aunque poco o muy poco decían de él, invitaban como mínimo a coger asiento y mirarle. Sólo mirarle.imagesCAMXPZMQ
Me pareció divertido cuando empezamos a hablar. Nunca hubiera dicho que podrías averiguar tanto de alguien en apenas unos minutos, pero algunos vienen con carta de presentación en la frente. Y qué quieres que te diga, a mi esas personas me generan aún más curiosidad. Los malotes siempre me han dado pereza, que son como eternos adolescentes y yo aún no tengo previsto ser madre.
Así que sin saber qué hacía, me acerqué piqueta en mano a romper el hielo. Que no era hielo, sólo el silencio previo al primer hola qué tal, pero alguna metáfora tendremos que usar. Me presenté, se presentó y desde entonces no paramos de hablar. No hubieron silencios y si los hubieron, no molestaban. Eso a mí me fascinó.
No lo sabía entonces pero todo aquello, sus a mí me gusta este grupo y mis este fotógrafo es genial, empezaban a calar hondo. Y aunque no fue de un día para el otro, me enamoré. Irremediablemente y sin entenderlo aún hoy, me enamoré.untitled
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